Propuesta para Cssani Inmobiliaria
Convertir cada mensaje de WhatsApp, cada visita a un inmueble y cada peso de pauta en un contrato firmado y un canon que llega cada mes.
Si las cuatro tienen respuesta con número, no necesitas nada de lo que sigue. Si alguna no la tiene, ahí está la oportunidad.
Entre WhatsApp, redes, portales inmobiliarios y la web. Casi nadie tiene el número exacto.
Y sobre todo: ¿alguien lo está midiendo hoy, o es una sensación?
Y cuántos siguen atascados esperando un documento, un estudio o una firma.
¿La respuesta está en likes y mensajes, o en contratos firmados?
Una pareja vio el anuncio de un apartamento en arriendo un domingo por la noche. Esto es lo que pasó después — y dónde se fue goteando.
«¿El de tres habitaciones sigue disponible? ¿En cuánto está el canon?»
13 horas después, con una lista de requisitos en PDF.
▼ +13 H DE ESPERA«Déjame confirmo si sigue libre.»
▼ INVENTARIO EN OTRO EXCELNadie le pregunta por sus ingresos ni por su codeudor.
▼ SIN CALIFICARNadie le agenda la visita. La conversación no tiene dueño.
▼ NADIE HACE SEGUIMIENTOLe respondieron en minutos, le mostraron el inmueble y firmó.
▼ ARRENDATARIO PERDIDONadie hizo nada mal. Simplemente no existe un sistema que sostenga la conversación.
La pauta trae al cliente un domingo en la noche. Quien responde primero es quien le muestra el inmueble.
Quien contesta no sabe qué inmuebles siguen libres ni a qué canon. Aparece el «déjame confirmo».
Nadie pregunta por ingresos, codeudor ni fecha de mudanza. El asesor gasta su sábado mostrando a quien no va a pasar el estudio.
Cada asesor pide los suyos. Nadie sabe con certeza qué documento le falta a quién.
«Lo vamos a pensar» y nadie vuelve a llamar después de la visita. Ahí está el dinero grande.
Sabes cuántos mensajes llegaron. No sabes qué anuncio produjo un contrato.
Casi todos miden el primero. Casi nadie mide el segundo — y ahí está el recaudo real.
De 500 clientes, 16 firman contrato. Y los que se cayeron en el segundo embudo ya habían escogido el inmueble.
Cifras ilustrativas — las reemplazamos con las tuyas en el diagnóstico.
Más pauta sobre un proceso roto solo hace que la fuga sea más cara. Primero el sistema, después el volumen.
Nadie espera 13 horas.
Cada cliente con dueño y cada inmueble con estado.
Del anuncio al contrato, con nombre propio.
Cien inmuebles o mil, mismo control.
WhatsApp Business, el Excel del inventario, la carpeta de documentos y el administrador de anuncios tienen la información — pero no se hablan entre ellos.
La conversación, el inventario, la campaña, el contrato y los documentos dejan de vivir en apps separadas y alimentan un solo cerebro.
Nadie más conecta tu bandeja de entrada con tu inventario y tus expedientes.
Contesta el domingo a las 9 de la noche, cuando la pauta trae más clientes. El lunes la visita al inmueble ya está agendada.
Atiende cincuenta conversaciones el día que publicas un inmueble. Tu equipo deja de escoger a quién responder primero.
Cobra el canon, pide el documento que falta y llama al que no decidió. Nadie tiene que acordarse.
Resuelve el hoy: cuántas visitas hay el sábado, qué estudios están pendientes, qué cánones están atrasados, qué documento le falta a cada arrendatario.
Resuelve el trimestre: qué campaña arrienda, qué inmuebles no se mueven, dónde se estancan los expedientes, qué contratos renovar primero.
Sin informes ni Excel. Ellos proponen, tú decides.
Se acabó el «déjame confirmo si sigue libre»: quien atiende ve los inmuebles disponibles, la historia completa del cliente y lo que ya se le envió.
Los documentos del arrendatario y de sus codeudores llegan por WhatsApp o por link, el contrato se diligencia con los datos ya validados y se firma desde el celular.
Pregunta por el inmueble; el asistente responde y califica.
Agendada sobre la disponibilidad real, con recordatorio.
Arrendatario y codeudores suben todo; el expediente pasa a estudio.
Diligenciado desde la plataforma y firmado electrónicamente.
Inventario de entrega, cobro mensual y renovación.
Montamos el contrato que ya usas; los campos se llenan solos con lo que el cliente envió.
El sistema avisa antes del vencimiento y calcula el incremento anual de cada contrato.
Propietario, arrendatario, codeudores, contrato y pagos en una sola ficha.
Cuatro familias de reglas que cubren el recorrido completo. Se arman arrastrando bloques — o se las describes a la IA y ella las construye para que las revises.
La regla del estudio por vencer no solo acelera la firma: evita que un inmueble quede «reservado» semanas sin que nadie lo pueda arrendar.
Conseguir un cliente nuevo cuesta pauta. El que ya preguntó, visitó o arrendó cuesta un mensaje.
El que no arrendó hoy recibe primero el siguiente inmueble, segmentado por lo que buscaba.
Cada mes recibe su canon conciliado y las novedades del inmueble, sin tener que llamar.
Cada solicitud del arrendatario con responsable, fecha y respuesta. Nada se queda en un chat.
Cada contrato avisa antes de vencer. El arrendatario bueno no se va por falta de una llamada.
El propietario que trae a un conocido queda registrado, y el referido llega con su contexto.
Se piden solas al cliente satisfecho después de la entrega y se responden desde el sistema.
En arriendo el negocio se repite cada mes: el valor está en que el arrendatario bueno renueve y el propietario satisfecho te confíe su siguiente inmueble.
Con la lectura cualitativa de Nodle al lado: qué significa lo que estás viendo y qué hacer al respecto.
Datos de demostración. El tablero es configurable: tú eliges qué métricas ver primero.
Tu contabilidad y tu software de administración de inmuebles se quedan como están. NodoTech se ocupa del cliente: desde el primer mensaje hasta el contrato y su renovación.
Cero migración contable. Cero riesgo operativo el día que arrancamos.
Roles y permisos para los asesores, el área de contratos y la gerencia. El arrendatario y el propietario entran por link, sin ser usuarios.
Ve sus clientes y sus conversaciones. Atiende, agenda visitas y recibe documentos — sin acceso a la configuración ni a los clientes del resto del equipo.
Tiempos de respuesta, visitas y cierre por asesor. Aprueba estudios, revisa expedientes y reasigna cuando alguien está saturado.
Configura inmuebles, formatos, automatizaciones y permisos. Y ve el panel completo sin depender de que alguien le arme un informe.
Personas reales, en tu zona horaria.
Sesiones prácticas por rol, no manuales de 80 páginas.
Montamos tu inventario y tus formatos contigo.
Ajustamos lo que la operación real pida.
Un responsable de contacto, los accesos a tus cuentas, el inventario de inmuebles con sus cánones, los formatos de contrato que ya usas y tres sesiones de una hora.
La atención a tus clientes no para un solo día. No se migra la contabilidad y los canales se conectan sin cortar la atención.
Bandeja omnicanal, gestión de clientes con inventario de inmuebles, pipeline de arrendamiento, documentos y contratos por la plataforma con firma electrónica, cobro de cánones y renovaciones, asistentes de IA, Nodo y Nodle, automatizaciones, panel de gerencia, mantenimiento anual y soporte.
Las tres semanas del plan: diagnóstico, conexión de canales, inventario de inmuebles, formatos de contrato y documentos, automatizaciones de estudio, canon y renovación, entrenamiento del asistente y capacitación por rol.
Formularios y botón de chat de tu web actual conectados a la bandeja, con origen y campaña marcados. La plataforma funciona completa sin esta conexión: la decides tú.
Al cierre de las tres semanas revisamos juntos que todo lo prometido esté funcionando. Si no lo está, reembolsamos íntegros los $2.500.000 de la implementación. El riesgo de arrancar lo asumimos nosotros.
La licencia se paga por anualidad. El consumo de plantillas de WhatsApp lo cobra Meta según su tarifa por conversación, y la pauta publicitaria es presupuesto de Cssani Inmobiliaria: ambos van por fuera de esta inversión.
Al aprobar la propuesta reservamos el cupo de implementación de Cssani Inmobiliaria por cinco días hábiles. La primera semana arrancamos con el diagnóstico junto a tu equipo, y en tres semanas estás operando.